lunes, 22 de junio de 2020

Comarca de Talavera - Tierras de Talavera (Hay tanto por descubrir...)


Tierras de Talavera es el nombre que recibe una amplia comarca, sin entidad administrativa, cuya capital es Talavera de la Reina. Durante la historia ha tenido diferentes extensiones, dependiendo de la importancia adquirida por la ciudad en las diferentes épocas.

Históricamente forman parte de estas tierras las subcomarcas de La Jara, el área urbana de Talavera de la Reina, el Rincón de Anchuras (perteneciente a Ciudad Real) y partes de las comarcas extremeñas del Valle del Ibor y el Campo Arañuelo. 


Del mismo modo, desde el año 1833 forman parte de las Tierras de Talavera las comarcas de la Sierra de San Vicente y La Campana de Oropesa, pertenecientes hasta esa fecha a la provincia de Ávila si bien siguieron formando parte de la Comunidad de Villa y Tierra de Ávila hasta 1837 y del Obispado de Ávila hasta 1955.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Tierras_de_Talavera


COMARCA DE LA CAMPANA DE OROPESA

La comarca de la Campana de Oropesa y las cuatro Villas es la más occidental de la provincia, con claras influencias extremeñas en los usos y los paisajes.
Situada entre las faldas de la sierra de Gredos y el valle del Tajo, es una magnífica tierra ganadera, que se complementa con agricultura intensiva en los cruces de los ríos que la atraviesan.
La comarca de la Campana de Oropesa y las cuatro Villas forma un conjunto uniforme de paisaje, cultivos, ocupaciones y costumbres. Situada en el extremo occidental de la provincia, limita con Cáceres por el Oeste y Sur -Puente del Arzobispo, Valdeverdeja, La Calzada de Oropesa y Alcolea de Tajo-, mientras que al Este lo hace con la zona de Talavera. Corchuela, anejo de Oropesa, es el pueblo situado más al Norte, respaldado ya por las crestas de Gredos, tras la hondonada del valle del Tiétar.

NO DEJE DE VER

·  Los bordados y trajes típicos de Lagartera
·  Una boda típica en Lagartera (consulte fechas)
·  El Parador Nacional de Oropesa
·  El castillo de los Alvarez de Toledo de Oropesa
·  La cerámica de Puente del Arzobispo, y su puente del Arzobispo Tenorio, con los nidos de vencejos
·  El verraco celta de Alcolea de Tajo
·  Los carnavales de Valdeverdeja, con el baile ceremonial de los "animeros" y los trajes típicos
·  Los carnavales de Alcañizo
·  El retablo plateresco de Caleruela
·  Los famosos "cerdos de Torralba" (verracos ibéricos de granito)
·  El rollo del s. XV, en Torrico



COMARCA DE LA JARA

Aumentan las zonas escabrosas de La Jara a medida que nos adentramos en su territorio a partir de Sevilleja de La Jara y camino del Puerto de San Vicente, por donde se va a Guadalupe...
Tierras que antaño estuvieron ocupadas por bosque en el que abundaban los robles, árbol que hoy ha quedado casi solo para dar expresividad a la toponimia comarcal, -Robledo del Buey, Robledo del Mazo, Robledillo-, está ahora ocupado tenazmente por la jara .

El nombre de jara, sin embargo, parece que se deriva de la voz árabe "Cha'ra" que significa tierra despoblada. La jara es comarca de escasa población desde sus orígenes, tras la batalla de Alarcos, hasta que, pasada la victoria de las Navas de Tolosa, se integró en las tierras y señorío de Talavera.
Hoy la población concentrada en la parte más baja, en Belvís de La Jara y en otras villas grandes como Los Navalmorales y Navalucillos, sigue siendo escasa con núcleos mínimos en Robledo del Mazo, Las Hunfrías, Robledillo, Navaltoril, etc.

Jarales Comarca eminentemente ganadera, antiguo asentamiento de colmenas, con una dedicación a la seda -gusanos, moreras-, hoy desaparecida, levanta, restos de la reconquista, bélicas siluetas en Alcaudete de La Jara -alcalat-, o en Navamoralejo, con la enigmática ciudad de Vascos, medieval y despoblada.

Embellecen la comarca los ríos Huso, Frío, Pedroso, Gévalo y Sangrera, creando un paisaje digno de ser contemplado y con unos pueblos tranquilos que conservan las características propias de la vivienda serrana, habitados por gentes sencillas y nobles.

De Clima continental, con temperaturas extremas en verano e invierno y deliciosas aunque cortas primaveras y no menos gratos otoños son las características generales del clima en La Jara, no muy distinta en esto de sus comarcas vecinas.

Las lluvias no son muy abundantes y no suelen llegar, como media anual, a los 80 días con precipitaciones; algunas de ellas en las zonas montañosas suelen ser de nieve en diciembre y enero.




SU FLORA

La jara común (cistus ladaniferus) es reina y símbolo de la flora de esta comarca, en la que también hay otras cistineas como el jaguarazo, el jarón, la jarguana, etc. Como también se dan los brezos y los ludiérnagos, los lentiscos y los retamos, los aulagos y coscojas, etc. Es obvio decir que tal variedad de flores proporciona calidad a la miel de la comarca.

SU CAZA Y PESCA

Toda la comarca de La Jara, como las restantes comarcas toledanas, es rica en caza menor, sobre todo liebre, conejo, perdiz y torcaces. Las liebres permiten la caza con galgo que da fama y trofeos a los galgos toledanos. Caza mayor, la hay muy abundante en los pueblos próximos a los Montes de Toledo, como Robledo del Mazo, Sevilleja de la Jara, o Los Navalucillos, en los que puede cobrarse venados, jabalíes y corzos. Recordamos también que en Sevilleja de la Jara está el centro de rapaces ibéricas más importante de España.
La pesca -lucio, boga, barbos- en algunos de los ríos de la comarca, afluentes meridionales del Tajo.

La gastronomía jareña

Participando hoy de la general de Toledo -perdiz estofada, asado de cordero, menestra de cordero y legumbres, espárragos y criadillas de tierra-, conserva platos autóctonos. Concedamos atención a las migas pastoras, a los embutidos "de monte" -venado, jabalí- y al asado de cabrito.
Son excelentes las frutas y hortalizas, muy tempranas, de las huertas del Gévalo.
La miel, que en un pasado remoto fue su principal riqueza y cuya calidad "supera a la de la misma Alcarria", es igualmente digna de mención.

Algunos de los platos típicos de la comarca son éstos:

·  En Aldeanueva de Barbarroya, moraga de cerdo en la época de las matanzas caseras
·  En Sevilleja de la Jara, migas y cabrito al horno
·  En Robledo del Mazo, migas con chorizo y torreznos, embutidos de carne de jabalí y venado
·  En Alcaudete de la Jara, gazpacho, huevos en leche, torrijas de leche, perrunillas, tortas de anises, cocido, morcillas y chorizos
·  En Aldeanueva de San Bartolomé, cocido castellano, estofado de perdiz y potaje
·  En Los Navalmorales, la casca de chorizos y morcilla
·  En Santa Ana de Pusa, cocido

SU HISTORIA Y MONUMENTOS

En esta comarca de La Jara la monumentalidad, con lo que supone de contemplación estética y de referencia histórica, se encuentra dispersa. Algunos vestigios de remotas poblaciones -La Estrella, Navalucillos- algún castillo o torre -Villarejo de Montalbán, Alcaudete de La Jara- que sobreviviendo a la época árabe sirvieron luego para combatir malhechores; templos con alguna notabilidad -Los Navalmorales, Mohedas de La Jara, Alcaudete de La Jara- y la belleza natural de los pequeños conjuntos urbanos destacando sobre un paisaje por lo general bravío. La Estrella, deriva de "stela", esto es, lápida sepulcral, ya que en su término se encontraron varias de la época romana. En Los Navalucillos sucede otro tanto y los "lucillos" son también piedras sepulcrales, aunque éstas de origen mozárabe. En Torrecilla de la Jara se hallaron verracos ibéricos.
En castillos destaca Villarejo de Montalbán, donde don Juan de Austria se ejercitó para las armas. Otra fortaleza, torre más que otra cosa, es la de Alcaudete, a la que popularmente se la conoció como "Torre del Cura"...

En templos, destacan Mohedas de La Jara, con una iglesia de los siglos XV y XVI; Espinoso del Rey, que, además de buen templo del siglo XVII, tiene rollo jurisdiccional de un siglo antes.
En Los Navalucillos, la ermita de Nuestra Señora de Las Saleras. La parroquia de Nuestra Señora de las Angustias en Los Navalmorales. Catedralicia es, por su amplitud y elegancia, la iglesia de Alcaudete de La Jara, alta nave, airosa torre, buen exponente del estilo renacentista. No podemos olvidar, al enumerar los atractivos de la comarca de La Jara, que ésta fue paso obligado hacia Guadalupe.

En ese pintoresco camino -Puerto de San Vicente, Puerto del Rey-,Piedraescrita conserva en el interior de su templo cerámica talaverana de la mejor factura, realizada en el Renacimiento.




LA ARTESANÍA de La Jara

Como todas las comarcas toledanas, conserva restos de un quehacer artesano que fue antaño esencia de su vida y muchas veces su razón de ser. Hoy, cuando las nuevas formas de vivir condenan a la extinción de alguna de esas piezas artesanales, se conserva este "hacer cosas con arte", o como una oferta para el turismo o como una reliquia de la tradición, o como un embrión de la pequeña industria. En alguno de estos apartados habrá que incluir la fabricación de muebles o la obra de guarnicionería que tienen sede en Belvis de La Jara, la cerámica que subsiste en el mismo Belvis de La Jara o en Los Navalucillos (también con marroquinería), los trabajos en madera de Los Navalmorales (donde también se hace marroquinería y se esculpe el mármol), las labores con fibras vegetales de Robledo del Mazo (cestos de mimbre, sombreros de paja, trabajos de madera a punta de navaja) y Aldeanueva de San Bartolomé (sombreros, cestos, bolsos, etc, de paja de centeno), los bordados de Sevilleja de La Jara y Aldeanueva de Barbarroya (manteles, toallas, colchas).
Forja en Alcaudete de La Jara. Cooperativas de confección, aceites, miel, piensos, industrias cárnicas, textiles, harineras.

NO DEJE DE VISITAR:

·  Las iglesias de Alcaudete de la Jara, Belvís de la Jara, Sevilleja de la Jara, Los Navalmorales
·  Las fiestas de la "soldadesca" en Alcaudete de la Jara
·  Las fiestas de los "gandarros" en Santa María de Pusa
·  La cerámica roja de Belvís de la Jara
·  Los sepulcros y enterramientos excavados en la roca de Los Navalucillos
·  Los zócalos de cerámica talaverana del siglo XVI y el Pantocrator de la ermita de Piedraescrita, cerca de Robledo del Mazo
·  Las chorreras de la garganta de las Lanchas, el risco Atalayón, el Linchero, la plaza de las Moradas, en los alrededores de Robledo del Mazo
·  El Centro de Estudios de Rapaces Ibéricas (CERI) de Sevilleja de la Jara
·  Coto intensivo de pesca Las Becerras, paraje pintoresco próximo a Los Navalucillos, acampada y pesca de la trucha en un coto zonal gestionado por Servicios Forestales "Sierra de Paz S.L."


COMARCA DE LA SIERRA DE SAN VICENTE

La fisonomía general de la comarca es típicamente serrana; no faltan encinas, robles, alcornoques, enebros y sobre todo, castaños; en las zonas llanas, en las orillas de los ríos, se cultivan olivos, vides, hortalizas,... En otoño es un verdadero espectáculo de colores, existe una fauna protegida de aves como el búho Real, el águila imperial, el buitre negro o la cigüeña negra un territorio de protección Z.E.P.A y una hidrografía muy abundante de los ríos: Alberche, Guadyerbas y Tietár. Trascurre la por ella La Cañada Real Leonesa ,ademas veredas, cordeles y antiguos pasos de la trashumancia. Las temperaturas muestran la variación térmica de estos territorios son mas extremas en verano. La ganaderia es importante.

La arquitectura popular desde la iglesia, fortalezas, castillos, puentes, y todas la arquitectura domestica popular. Todos los municipios son por si una fuente de inspiración es una comarca ideal para el senderismo a través del GR ( Gran Recorrido) Senda Viriato que une todos los Municipios de La Sierra por unos espacios muy sorprendentes para los visitantes
Forma parte del Marquesado de Navamorcuende. El Piélago, cerca de Navamorcuende, dan razón de los valores religiosos con las ruinas de un monasterio.

La Sierra de San Vicente se llama así porque es tradición que en una cueva de dicha sierra vivieron los santos hermanos Vicente, Sabina y Cristeta, que salieron de Talavera, su patria chica, huyendo de Daciano, pretor romano. Luego fueron mártires en Ávila, en cuya iglesia de San Vicente están enterrados.

La proximidad a las tierras de Ávila y el haber sido paso hacia ellas, dan a la comarca un aire teresiano. Teresa de Jesús y en Almendral de la Cañada nació la beata Ana de San Bartolomé, que fue secretaria de la Santa.

La Sierra de San Vicente contribuye a la variedad paisajística de la provincia toledana.
Es una comarca de rico paisaje, costumbres peculiares, con su propio microclima, a la que dan color y olor las plantas aromáticas de sus montes, reserva medicinal de incalculable valor. De ellas toman las abejas sus variedades de miel.
Una comarca sana, que duplica su población en los días estivales, cuando los forasteros acuden a respirar su aire, beber sus aguas, gustar sus guisos y participar en las fiestas, llenas de colorido y tradición.


EL CLIMA

El clima es vario y en lo general participa de las características de la zona central y por lo tanto de la provincia toledana. Sin embargo, por situación geográfica al mediodía de las sierras de Gredos y su propio relieve, alturas superiores a la media provincial, ese clima está dulcificado, de manera que no suelen darse fríos extremos en el invierno y, por otra parte, el verano resulta de agradables temperaturas, lo que explica que muchos de los pueblos de la Sierra de San Vicente se hayan convertido en lugares de veraneo, cada vez más frecuentados.

FLORA

La flora de la Sierra de San Vicente es rica en cistíneas (jara, jargón, jarguna ... ) que se agrupan formando grandes espacios (castaños, robles,...).
En los sotos se da el taray y el tarmujo, sin olvidarse de otros vegetales más extendidos por toda la provincia como encinas, álamos, frutales, retamas y -en margas y calizas- cereales, olivares y viñedos. Hay tradición de la riqueza de plantas medicinales en estos lugares serranos.

CAZA Y PESCA

En toda la comarca de la Sierra de San Vicente abunda el conejo, también la liebre, aunque en menor número; de aves sobresale la perdiz y la siguen palomas, tórtolas y zorzales. La mayoría de los pueblos tienen acotados sus términos para la práctica de la caza menor.
De caza mayor hay zonas en las que abundan
 el jabalí y se da el venado.
La pesca se practica en el Alberche y otros ríos serranos, así como en los embalses de la comarca. Bogas, carpas y lucios son especies frecuentes. En algunos parajes se da la trucha.

GASTRONOMÍA

Dentro de las características generales de la gastronomía toledana, pueden señalarse algunas peculiaridades comarcales y aún locales. El viajero puede degustar una rica gastronomía del asados la caza menor y la cabaña ganadera, destacamos la cocina tradicional como los salmorejos, que tiene su base los hígados, las patatas de puchero, el cocido con aliño, las orejas a la salsa ,la migas, la chanfaina o los asados de cochinillo.
La mermeladas de la sierra de productos naturales y los dulces de la comarca son un delicatesen para los sentidos.

ARTESANÍA

La cerámica de Sartajada y las tallas en madera de Almendral de la Cañada, Hormigos y otros pueblos, especialmente Mejorada, que entra ya en la industria del muebleLa forja, en Cervera, Cardiel y otros.
Produce la comarca derivados del cerdo, conservas, vinos, aceites, miel.
Su riqueza apícola se expresa en variedad de mieles, fruto de abejas que liban multitud de flores, escaparate de plantas aromáticas medicinales.

NO DEJE DE VISITAR:

-El toro ibérico de Castillo de Bayuela.
-En Navamorcuende: la Iglesia de Sta Mª de la Nava del S. XVI y Fuente del S. XVIII.
-En Hinojosa de San Vicente: el Castillo de San Vicente, el Convento de las Carmelitas y los pozos de nieve.
-En Castillo de Bayuela: la Iglesia de San Andrés Apóstol del S. XV con el retablo del ceramista Ruiz de Luna, la Picota de la Escuela de Mendoza. El rollo de Cardiel de los Montes. Las fuentes de la Iglesuela y su puente sobre el Tiétar.
-El paisaje pintoresco de toda la comarca en otoño por los castaños. .




TALAVERA DE LA REINA TALAVERA DE LA REINA Y SU ENTORNO.

Talavera de la Reina en estos últimos años del siglo XX, segundo núcleo de población de Castilla La Mancha, continúa ejerciendo una gran actividad y liderazgo en todos los sectores de la vida social y económica comarcal, tanto en los más tradicionales agrícola-ganaderos, como en los comerciales, industrial-tecnológico y de servicios, modelando lo que será la ciudad y su comarca en el próximo siglo.
Junto a la ribera del río Tajo, a su paso hacia tierras extremeñas y lusas, en la mitad occidental de la provincia de Toledo, se extiende una antigua e histórica ciudad: Talavera de La Reina. Centro vital de una amplia comarca, que comprende más de un centenar de pueblos de varias provincias.
A unos pocos kilómetros de Madrid (115 km - Autovía E - 90) y Toledo ( 80 km), aparece con nombre propio en el año 181 a.de C. en los escritos del historiador romano Tito Livio.
La toponimia de Talavera va cambiando acorde con las dominaciones: romana Caesarobriga, en los siglos III y IV después de Cristo, fue ciudad agrícola y ganadera en la que se rendía culto a la diosa romana del trigo Ceres, con presencia de Villas romanas como la de Saucedo en Talavera La Nueva y del primer ceramista talaverano conocido, Calvinus, que producía vasos decorados de figuras o marcas hispánicas.

De la Talavera visigoda, Élbora o Ébora, destacan el regalo que Liuva II hizo a Talavera de una imagen de la Virgen del Prado en el año 602, así como que la fiesta en honor de la diosa Ceres, las populares y ancestrales Mondas, se cristianizaran y el cortejo se encaminara desde entonces hasta nuestros días en alabanza a la Virgen del Prado. La Fiesta de las Mondas, declarada de interés turístico, tiene lugar cada año durante la semana de Pascua, con estas fiestas los talaveranos celebran las cosechas del año en esta comarca agrícola y ganadera, cruzada por cañadas.
La Talavera musulmana (Talabayra) desde el verano del año 713 hasta la conquista por Alfonso VI en 1083, conoce el crecimiento y engrandecimiento con la construcción del primer recinto amurallado de los tres con que ha contado Talavera, se caracterizaba por tener adosadas 16 torres albarranas, baluarte defensivo fortificado a la vez que atalaya, y figura central en el campo del escudo de Talavera.

A la dominación musulmana se debe igualmente el Alcázar, palacio que fue de doña María de Portugal, que al contraer matrimonio con don Alfonso XI en 1328, recibió del monarca el dominio de la ciudad que desde entonces pasa a denominarse Talavera de la Reina. Es en 1369 cuando Talavera pasará a pertenecer al Arzobispado de Toledo. Pervive parte del segundo recinto de la muralla, que arranca en la calle de Carnicerías, y junto a ella está la Puerta de Sevilla (abierta en el muro por el cardenal Quiroga, en 1579 para facilitar la entrada de mercaderes, ante la insuficiencia de la Puerta del Río), el Torreón de Zamora y los restos de la plaza de San Miguel.
El antiguo puente romano, el Puente Viejo, fue destruido por los árabes en su huida de Talavera y mandado reconstruir por el Arzobispo don Pedro González de Mendoza en 1483, aprovechando algunas cepas romanas y construyendo en ese mismo estilo, motivo por el cual es aún conocido como el Puente Romano.



En el siglo XIII, el rey Alfonso X el Sabio concedió a Talavera el privilegio de que se hicieran "cambios de ganado, y se ponga justo precio y que todos los que concurran a estos tratos sean amparados por el Concejo".

El hijo y sucesor de Alfonso X, Sancho IV, otorgó a Talavera en 1294 por Privilegio Real , cuyo interesante e histórico documento se conserva en al Archivo Municipal "que ayan Feria en Talavera daquí adelante para siempre". Lo que dió paso a la creación de la Alhóndiga, casa pública para la compra-venta de mercaderías y alrededor de la cual se establecieron posadas, comercios y puestos para el trato que desde entonces han dado carácter a la ciudad. En los últimos años del siglo XIX el auge de las ferias con el trasiego de gentes y ganados que acudían por Mayo y Septiembre, ensanchan los límites de la ciudad y aparecen nuevos barrios.

A este gran desarrollo contribuyó la línea de ferrocarril Madrid - Talavera - Cáceres - Portugal. En la actualidad, el Mercado Nacional de Ganado, situado en el Kilómetro 123 de la Autovía E-90 e inaugurado por S.M. el rey don Juan Carlos I en al año 1994, desarrolla sus actividades con las tecnologías y servicios de máxima calidad que le han permitido integrarse en la Red Europea de Mercados.

Durante los siglos XV y XVI experimentaron las Ferias de Talavera un gran auge, coincidiendo con el nacimiento y actividad de algunos de sus más ilustres vecinos, como Fernando de Rojas (autor inmortal de la obra cumbre del Teatro Español "Comedia de Calisto y Melibea", es decir, "La Celestina"), miembro durante muchos años del Concejo y aún Alcalde Mayor que llegó a ser de Talavera. Fray Hernando de Talavera, confesor y consejero real, que en 1487 preside la "Junta de Salamanca", para analizar los Proyectos de Colón. El gran músico Francisco de Peñalosa. El ilustre jurista Fray García de Loaysa y la insigne figura del Padre Juan de Mariana, Cronista Real de Felipe IV e inmortal historiador, cuya figura puede apreciarse junto al actual Ayuntamiento en la obra del escultor Eugenio Duque.



Junto a la reafirmación de Talavera como centro comercial y ferial, en el siglo XVI, los alfares talaveranos, coincidiendo con la llegada a la ciudad de Jan Floris para realizar la azulejería del Alcázar de Madrid en 1562, inician la que en el siglo XVII será la Edad de Oro de la cerámica talaverana, ciudad que por la cantidad, calidad y variedad de su producción cerámica comenzó a se conocida como la Ciudad de la Cerámica, y sus piezas solicitadas desde dentro y fuera de la Corona de España.

La elaboración cerámica, así como todas las actividades cotidianas de la vida de Talavera se vieron afectadas por su participación en la Guerra de la Independencia frente a los ejércitos napoleónicos. En sus tierras tuvo lugar en 1809 la Batalla de Talavera.
Con posterioridad, la actividad cerámica talaverana resurgió en el primer tercio de este siglo de la mano de un ilustre ceramista y su taller, Juan Ruiz de Luna, el que junto a otros maestros artesanos, elevaron la calidad técnica y artística de la cerámica talaverana y española, mediante el conocimiento, estudio y experimentación de los materiales y técnicas, tanto tradicionales como de su tiempo.



Las actividades artesanales, y muy singularmente la cerámica, continúan formando parte de la vida de talleres actuales, en los que el buen hacer ceramista sigue siendo imagen de marca de Talavera. Artesanías destacadas también son el trabajo del cuero por guarnicioneros, la elaboración de muebles y la talla de madera, entre otras labores artesanales que siguen realizándose con gran maestría.

No podemos despedir esta "visita a Talavera" , sin hacer mención a un ganado muy especialmente vinculado a la ciudad y sus habitantes: el toro bravo y las Fiestas de los Toros.
Con una tradición taurina tan manifiesta, que ha quedado impresa en su escudo de armas, con dos toros flanqueando el arco de la Torre Albarrana, como símbolo de la relación intensa desde siempre con los toros, y por supuesto, con las fiestas que hasta la actualidad han convertido a Talavera en una plaza histórica de la Tauromaquia, por la que han pasado y pasan todas las figuras del toreo.


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